Colirio antihistaminico


¿Sufres de alergia a lo largo de la primavera? ¿Tus ojos no toleran de manera fácil los cambios de temperatura o bien la transición de un ambiente a otro? Quizás debas informarte sobre las clases de colirio que existen para mitigar los efectos de la alergia.

¿Por qué se produce la alergia ocular?

La alergia ocular hoy en día está muy extendida, una reacción de autodefensa que realizan los ojos ante determinados ambientes, que por diversos motivos, resultan irritantes e incomodos para el ojo. Los principales indicadores son los ojos rojos, lagrimas abundantes y sobre todo los picores.

Colorio ojos

Dicha reacción se produce generalmente ante agentes inofensivos como el polvo, la caspa, el moho o el humo. Una persona que no sufra alergia podrá convivir con este tipo de sustancias; en cambio, quienes son excesivamente sensibles o cuyas defensas registren valores bajos las rechazarán de forma inmediata.

Síntomas

Los síntomas que nos dan la identificación de la conjuntivitis alérgica son: ojos rojos, lacrimosos y acompañados por picores.

Aquellas personas que padecen conjuntivitis se encuentran con la sensación de tener arena en los ojos.

En el caso de la conjuntivitis alérgica se encuentra acompañada de una rinitis, como no alérgica,  que suele ser causada por el polen,  aunque también puede producirse por animales, materiales sintéticos o los ácaros.

En el caso de que existan lesiones es recomendables realizar una visita al oculista para que nos evalúe seriamente a través de un examen oftalmológico.

Tipos de colirio antihistamínico

El tratamiento más habitual para la alergia ocular son los colirios.Sin embargo, no cualquier tipo de colirio puede ser recetado para tal fin. Es recomendable que sea el especialista oftalmólogo quien se encargue de determinar cuál es el más útil en cada caso.

El mundo de los colirios es muy amplio. La gran cantidad de colirios que existen para mitigar los efectos de la alergia ocular y aliviar dolores o molestias asociadas. Veamos algunos:

Lágrimas artificiales:

Es el colirio más conocido de todos. Este tipo de solución se utiliza para aplicar directamente en los ojos ayudándonos a limpiar los alérgenos del ojo y permitiendo que desaparezca la irritación y sequedad producida por agentes externos como el polvo o el polen. Si bien su uso no requiere una receta médica tradicional, es conveniente que antes de aplicarlas consultemos a nuestro oftalmólogo para saber si son realmente convenientes.

lagrimas artificiales

Estabilizadores de mastocitos:

Este tratamiento se realiza a través de unas gotas que sirven para aliviar la comezón, los ojos rojos, el lagrimeo, el ardor y el escozor. El tratamiento incide en los mastocitos, que concretamente son unas células que almacenan aquellas sustancias que nos provocan los síntomas alérgicos.

Antihistamínicos orales:

Son ideales para aliviar la comezón. El inconveniente que produce este tipo de antihistáminicos es que aumenta la sequedad en los ojos y en el caso de algunas alergias se puede llegar a producir un empeoramiento de las mismas, por lo que se hace recomendable la consulta de un especialista.

Corticosteroides:

Este tratamientos son unas gotas basadas en esteroides con el fin de ayudar en el tratamiento de los síntomas alérgicos, sobre todo en aquellas alergias de crónicas y con síntomas muy graves como la hinchazón ocular

Antiinflamatorios no esteroides:

Los más conocidos son el ketorolaco 0,5% y el pranoprofeno 0,1%.  Este tipo de tratamiento es elegido por numerosos especialistas que prefieren este tipo de AINE para tratamientos contra las conjuntivitis de tipo alérgico, aunque hay otros especiales que los llegan a recomiendar para alergias normales.

La composición de los AINE lo hace idóneo para tratamientos preventivo, siempre bajo supervisión médica.

Existen alternativas a este tipo de colirios para el tratamientos de alergia. Como ya hemos visto en otro post se llaman antihistamínicos de última generación y estos tienen un nivel de eficacia mayor que el de los antihistamínicos de primera generación también llamados tradicionales. La Azelastina  y la Levocabastina están dentro de este último grupo de antihistamínicos.